Archivo mensual: febrero 2009

Olvido García Valdés

Olvido García Valdés

26 de febrero de 2009

19:00 horas

Sala Menor de la Hospedería Fonseca

OLVIDO GARCÍA VALDÉS (Santianes de Pravia, Asturias, 1950) es licenciada en Filología Románica por la Universidad de Oviedo y en Filosofía por la Universidad de Valladolid. Profesora de Lengua Castellana y Literatura en Toledo, ha sido también Directora del Instituto Cervantes de Toulouse.

Ha publicado los siguientes libros de poemas: El tercer jardín (1986), Exposición (1990, Premio Ícaro de Literatura), ella, los pájaros, (1994, Premio Leonor de Poesía), caza nocturna (1997) –traducido al sueco, Nattlig jakt (2004), y al francés, Chasse nocturne (2009)–, Del ojo al hueso (2001), La poesía, ese cuerpo extraño (Antología) (2005), así como Y todos estábamos vivos (2006). En Esa polilla que delante de mí revolotea. Poesía reunida (1982-2008) se recoge su poesía completa hasta el momento.

Es también autora del ensayo biográfico Teresa de Jesús (2001), de textos para catálogos y muestras de arte (Kiefer, Tàpies, Zush, Broto, Fernández de Molina, Bienal de Venecia 2001, Vicente Rojo, Luis Costillo, Juan Soriano…), y de numerosos trabajos de reflexión literaria.

Ha traducido los libros de Pier Paolo Pasolini, La religión de mi tiempo (1997) y Larga carretera de arena (2007), y (en colaboración con Monika Zgustova) una amplia antología de Anna Ajmátova y Marina Tsvetáieva, El canto y la ceniza. Antología poética (2005). Co-dirige la revista Los Infolios desde 1987; fue miembro fundador y perteneció al consejo editorial de El signo del gorrión (1992–2002); fue asimismo miembro de la comisión permanente de la revista hispano-portuguesa Hablar/Falar de poesia (1996-2002). Sus poemas han sido recogidos en prestigiosas antologías de poesía contemporánea y traducidos a numerosas lenguas.

En 2007 se le concedió el Premio Nacional de Poesía por Y todos estábamos vivos.

oye batir la sangre en el oído

reloj de los rincones interiores

topo que trabaja galerías, gorrión

que corre ramas

desnudas del tubo del ciprés

no sabe

cómo de cálido es el manto

de la tierra, cómo bordea o mueve

piedrecillas, si en lugar más espacioso

la madre amamanta topillos de la nueva

camada, ciegos olisqueando, cuál

la temperatura

del hocico, de la ubre

ni cuánto tardan pétalos, hoja

rizada del roble en ser materia

del manto, cuánto hueso

de carnero o cuervo o plumas

en empastarse e ir bajando cubiertos

de otro otoño, nuevo corte

de gente, mantillo, manto, maternidad

desde

dónde, Perséfone, lo mira

lo contempla

en su corazón sintiendo cómo late

la sangre en el oído

(Y todos estábamos vivos)

© Olvido García Valdés